Analgesia Epidural: ¿Qué es y cómo funciona?
- Ana Conecta con tu matrona
- 4 mar
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 5 may
La analgesia epidural consiste en la administración de anestésicos locales, como levobupivacaína o ropivacaína a bajas concentraciones, asociados a opioides como fentanilo en el espacio epidural lumbar. Se coloca un catéter que permite administrar dosis continuas o en bolos controlados. Su objetivo no es dormir a la mujer, sino bloquear selectivamente la transmisión del dolor de las contracciones.

Seguridad de la Analgesia Epidural
La epidural es segura. La evidencia científica y las principales guías clínicas internacionales consideran esta técnica segura cuando es administrada por personal entrenado. Los efectos adversos graves son poco frecuentes. Los efectos secundarios más habituales incluyen:
Bajada de tensión en la madre.
Disminución de la movilidad durante su uso.
Incapacidad de orinar mientras dure su efecto.
Fiebre durante el parto.
Una complicación poco frecuente es la cefalea postpunción (aprox. 0,5–1%). Esta ocurre cuando se alcanza de forma inadvertida un espacio más profundo con la aguja. Es un dolor que suele desaparecer en pocos días y se alivia con medicación.
¿La epidural alarga el parto?
Esta es una de las preguntas más frecuentes.
1️⃣ Fase de dilatación
La evidencia actual muestra que la epidural que se utiliza hoy en día (a bajas concentraciones) NO prolonga de forma significativa la fase de dilatación. Estudios antiguos sugerían un enlentecimiento, pero estaban basados en dosis más altas que producían mayor bloqueo motor. Las guías actuales (ACOG, NICE) señalan que:
No hay evidencia consistente de que retrase el inicio del trabajo de parto.
No debe retrasarse su administración por miedo a “parar” la dilatación.
Se recomienda que la mujer esté realmente en fase activa de parto para utilizarla. Hay casos excepcionales, como las inducciones de parto o las mujeres con una fase de preparto muy dolorosa y prolongada, donde se podría utilizar la epidural antes de llegar a los 4 cm.
2️⃣ Fase de expulsivo
Aquí encontramos diferencias más claras. La epidural puede:
Prolongar ligeramente la segunda etapa del parto.
Reducir la sensación de pujo en algunos casos.
Esto ocurre sobre todo cuando existe un bloqueo motor importante. Sin embargo:
Las epidurales actuales utilizan concentraciones más bajas.
La prolongación del expulsivo suele ser moderada.
No se ha demostrado aumento en tasas de cesárea.
Puede haber un pequeño aumento de partos instrumentales, aunque depende del manejo clínico global.
El factor clave no es solo la epidural, sino cómo se maneja el expulsivo: tiempos de espera, respeto del pujo espontáneo, cambios posturales, etc.
¿Qué es la walking epidural?
La llamada “walking epidural” es una técnica que utiliza concentraciones muy bajas de anestésico local asociadas a opioides. Su objetivo es:
Mantener la analgesia.
Preservar la movilidad.
Disminuir el bloqueo motor.
Por eso se llama "walking", porque con ella la intención es que puedas andar y a la vez no sentir dolor o que este disminuya considerablemente. Si funciona bien, es ideal, ya que el movimiento ayuda a que la dilatación progrese. Algunas mujeres explican que el alivio del dolor les ha sido insuficiente. Lo importante no es tanto el término “walking epidural” como el concepto de epidural de baja concentración y mínimo bloqueo motor.
Paso del fentanilo al bebé: ¿debo preocuparme?
Sabemos que la palabra "fentanilo" tiene mala prensa, pero es un fármaco muy utilizado como analgésico y ampliamente conocido por los anestesistas desde hace décadas. Es cierto que el fentanilo pasa a la sangre y atraviesa la placenta, como la mayoría de fármacos administrados durante el parto, y por lo tanto le llega al bebé. Sin embargo:
Las dosis utilizadas en epidural son bajas.
La concentración que le llega al bebé suele ser mínima.
No se ha demostrado aumento de depresión neonatal clínicamente significativa en recién nacidos a término y sanos.
Algunos estudios describen:
Ligero aumento de somnolencia neonatal.
Posible impacto transitorio en el inicio de la lactancia en algunas situaciones.
Pero no existe evidencia sólida de efectos neurológicos a largo plazo. El contexto importa: prematuridad, duración del parto, dosis acumulada y estado clínico del bebé influyen más que el uso aislado de fentanilo en la epidural. No es una sustancia inocua, pero tampoco es un riesgo alarmante cuando se usa correctamente.
¿Cuál es el mejor manejo de la epidural?
Aquí está el punto clave. Una epidural bien manejada debería:
✔️ Utilizar bajas concentraciones de anestésico local.
✔️ Minimizar el bloqueo motor.
✔️ Permitir cambios posturales.
✔️ Favorecer el pujo espontáneo en el expulsivo.
✔️ Ajustarse según la evolución del parto.
Lo que empeora los resultados no es la epidural en sí, sino:
Dosis altas innecesarias.
No cambiar de posición.
No poder sentir las ganas de empujar.
Falta de acompañamiento continuo.
La evidencia demuestra que el apoyo continuo durante el parto mejora resultados independientemente del uso de epidural.
¿Epidural sí o no?
No es una cuestión ideológica. Es una herramienta clínica eficaz. No eres ni mejor ni peor madre por utilizarla, y es completamente normal que, al verte desbordada por el dolor, decidas utilizar una alternativa que está a tu alcance. Es importante ser consciente de los riesgos que conlleva, como cualquier otra técnica médica, y decidir de forma informada.
La decisión depende única y exclusivamente de ti. Es importante saber que, aunque durante el embarazo decidas con la cabeza fría que no quieres utilizarla, puede que cuando llegue el momento del parto tengas sensaciones más intensas de lo que esperabas. Si al final decides pedirla, no sientas culpa. Algunas mujeres pasan un verdadero duelo por haber "traicionado" la decisión que tomaron.
Conclusión
La analgesia epidural actual:
Es eficaz y segura.
No aumenta la tasa de cesáreas.
Puede prolongar moderadamente el expulsivo.
Puede aumentar la tasa de parto instrumentado.
No produce efectos adversos graves en el bebé cuando se usa correctamente.
El resultado final depende más del modelo de atención que de la técnica en sí. Una buena epidural no bloquea completamente a la mujer; la acompaña.
Referencias y guías consultadas
American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Practice Bulletin: Obstetric Analgesia and Anesthesia.
National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Intrapartum Care Guideline.
Cochrane Reviews on epidural analgesia in labour.
Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR). Recomendaciones en analgesia obstétrica.
Organización Mundial de la Salud. WHO recommendations on intrapartum care for a positive childbirth experience.



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