El calostro: el primer alimento perfecto para tu bebé (aunque parezca poco)
- Ana Conecta con tu matrona
- 12 oct 2025
- 4 Min. de lectura
¿Qué es el calostro y por qué es tan crucial?
El calostro es la primera leche que se produce durante los últimos días del embarazo y los primeros días tras el parto. Es esa leche espesa, dorada o amarillenta, rica en proteínas, menor volumen que la leche madura, pero altísima en actividad biológica.
Esencialmente, actúa como un puente entre el útero y la lactancia madura, aportando inmunidad, nutrición adaptada y señalizadores para el desarrollo intestinal, inmunológico y metabólico del recién nacido.
Todavía hay familias que creen que el calostro no alimenta, que el bebé “se queda con hambre” o que “no sale suficiente leche”. Es una idea muy extendida, y muy injusta con lo que el cuerpo materno hace los primeros días.
El calostro sí alimenta. Lo que ocurre es que lo hace a su manera: en volúmenes pequeños, pero con una concentración enorme de nutrientes y defensas.
¿Cuánto necesita realmente un recién nacido?
El estómago de un bebé al nacer es diminuto —unos 5 a 7 mL de capacidad el primer día, aproximadamente el tamaño de una canica.En 24 horas esa capacidad puede aumentar a unos 20–30 mL.Así que aunque a simple vista parezca poca leche, unas gotas bastan para llenarlo.

La demanda frecuente no significa hambre
Muchas madres es ven abrumadas por la frecuencia de las tomas en los primeros días. No porque el calostro “no les llene”, sino porque están preparados para estimular el pecho para conseguir la subida de la leche.
Cada toma genera picos de prolactina y oxitocina, hormonas responsables de la subida de la leche. Por eso, las tomas frecuentes (8–12 en 24 h) son justo lo que el cuerpo necesita para transitar del calostro a la leche de transición.
Beneficios para el recién nacido
Mejora del desarrollo intestinal: reduce permeabilidad, favorece que el intestino “cumpla su función de barrera” temprano.
Protección frente a infecciones: tanto digestivas como respiratorias; el calostro anticipa una inmunidad pasiva muy importante.
Establecimiento de microbiota saludable: hay estudios, como uno reciente en ratones, que muestran que no recibir calostro puede llevar a crecimiento retardado, inflamación, resistencia a hormonas de crecimiento.
En prematuros: a administración oral de calostro (cuando la madre puede) también está bien tolerada yparece disminuir algunos riesgos de enterocolitis necrosante, sepsis tardía, etc.
Cuándo, cómo y consideraciones prácticas
Lo ideal es que el bebé reciba calostro lo antes posible tras el parto: el primer pecho, primer contacto piel con piel, estimulación temprana.
Si hay situaciones especiales (parto prematuro, separación madre-bebé, hospitalización) se pueden usar estrategias como extracción prenatal de calostro (si está indicado) o uso del calostro materno sobrante, siempre preservando su calidad.
La cantidad no importa tanto como la constancia y la calidad: aunque sean pequeñas tomas, si el calostro se administra varias veces, juega su papel.
Es importante el acompañamiento profesional: asegurar que madre e hijo puedan iniciar lactancia, corregir agarre, etc., para maximizar los beneficios.
¿Cuándo cambia de calostro a leche de transición?
La “subida de la leche” suele producirse entre las 48 y 96 horas posparto. Es el momento en que la producción pasa de ser endocrina (dirigida por hormonas) a autocrina (dirigida por la demanda del bebé).
Ese cambio se nota: el pecho se siente más lleno, el color de la leche se aclara, y aumenta el volumen diario. Pero el calostro no desaparece de golpe: se mezcla progresivamente con la leche de transición durante unos días, hasta transformarse en la leche madura alrededor del décimo día posparto.
Cuándo y cómo hacer la extracción prenatal de calostro
La extracción prenatal de calostro es una práctica cada vez más reconocida y segura cuando está bien indicada.Se puede recomendar en mujeres con:
Diabetes gestacional o pregestacional.
Riesgo de separación temprana del recién nacido.
Posible hipoglucemia neonatal.
Cesáreas programadas o partos con previsión de ingreso neonatal.

Cuándo empezar: A partir de las 36 – 37 semanas de embarazo, siempre que el embarazo sea de curso normal y no existan contraindicaciones (amenaza de parto prematuro, sangrados, cuello uterino acortado, etc.).
Cómo hacerlo:
Lavar las manos y preparar recipientes estériles (jeringuillas o vasitos).
Masajear suavemente el pecho y realizar extracción manual, no con sacaleches.
Recolectar pequeñas gotas y conservarlas refrigeradas o congeladas en jeringas de 1ml.
Transportarlas el día del parto respetando la cadena del frío, identificadas con fecha y nombre, para ofrecerlas al bebé si fuera necesario.
En resumen
El calostro sí alimenta y sí basta.
Los bebés maman mucho porque están diseñados para hacerlo.
Cada toma de calostro es un impulso hacia una lactancia exitosa
Preparar y ofrecer calostro prenatalmente puede ser un recurso valioso en algunos casos.
Es un error pensar que el cuerpo “no tiene leche todavía”: el calostro es la primera leche, y es exactamente lo que el bebé necesita.
Referencias bibliográficas
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